MUESTRA FRONTERA
Por: Luis H. Arthur S. www.luis.arthur.net www.luisharthur.blogspot.com 24 Noviembre 2006
Vivimos en tiempos de globalización, lo que viene más o menos a significar que somos como los mosqueteros del rey: uno para todos y todos para uno. Así el que mira sólo a su país es un anacrónico. Ahora somos ciudadanos del mundo.
El comercio se expande y las fronteras y aranceles desaparecen. La lucha es ahora lucha de montoneros en desventaja.
¡Qué maravilloso! Uno tendría que sentirse realizado. Ya no solo pertenecemos a esta media isla emproblemada del caribe. ¡Que ilusos somos!
Resulta que una batata, un ñame, un guineo o una yuca, si tienen esa vocación, pero nosotros, inferiores a ellos, seguimos vigilados y bien anclados a nuestro terruño querido.
Mientras las fronteras se abren para que nuestro dinero y las mercancías de ellos, certificadas por los ISOs, entren sin arrugas, nosotros estamos cada día más aislados, que es la antítesis de la globalización.
EE.UU., México y Canadá tienen un tratado de libre comercio, como el que nos van a meter de enema en estos días, la frontera está más abierta de EE.UU. para México que al revés, y ese amistoso y hermano socio, levanta un pequeño muro de 8 metros de alto y 1100 Km de largo, para que los Mexicanos no crean que ellos valen igual o más que un tomate, un aguacate o el chile que les mandamos.
Dicotomías de los tiempos. ¿Ejemplo a copiar y seguir?
Ellos mantienen una guardia especial de frontera. Su gobierno también llamó a la Guardia Nacional para patrullar. Usan las mejores tecnologías y equipos. Tienen satélites que detectan una aguja en un pajar, y ni aun así pueden detener la migración económica, alentada por hacendados.
Nuestro país, subdesarrollado, pobre, sin esos recursos, sin gobiernos que se preocupen demasiado de ese problema y que comercian y permite comercio humano con nuestros vecinos, quienes viene a engrosar nuestra masa de depauperados. Cada vez que tratamos de imitarles pálidamente, y controlar nuestra frontera, nos anatematizan y amenazan y aun al “guapo de gurabo”, le temblaron las piernas y le sudaron las manos. Nuestro país perdió su control y el ejército de ellos nos la vigila y hipócritas, premian a quien nos acusa de discriminadores y de faltar a los Derechos Humanos.
Ellos tiene derecho de controlar su frontera, nosotros no
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