viernes, febrero 24, 2012

POR CABEZÚ


Sin Temor…   Ni Favor…

Por cabezú

 Luis H. Arthur S.

Sigo escribiendo solo por “cabezú”. Quizás con la falsa idea de que haciéndolo se mantiene un tenue rayo de esperanza de que los que aun no se dañan, sepan que al menos hay otro soñador que piensa que esto puede algún día mejorar, sin que hayan muchos muertos.

Definitivamente que no escribo para los ricos, ni mafiosos, ni delincuentes, ni tránsfugas y ladrones, sino para aquellos que dicen las estadísticas que forman el 49% de los dominicanos y que están por debajo de límite de la pobreza, pero ellos, igual que los que están ligeramente por encima, en su inmensa mayoría lo que quieren es como dicen en México: “Que la revolución les haga justicia”  El que ellos puedan de alguna manera ocupar las posiciones de otros, donde haya mucho que coger y poco que responder.   No buscan que todo mejore.  Que la riqueza sea más pareja, mejor distribuida.  Que el trabajo sea la fuente de su progreso y bienestar, y la educación la fuente de un bienestar perenne.  No, eso tarda mucho y hay que sudar y organizarse.  Mejor que nos llegue como una sacada de lotto.  Un puesto político.  Un buen negocio aunque sea de prostitución, alcohol o droga.   Como un asalto a un Camión de Whiskey aunque haya que matar al chofer, quizás amigo o pariente.   El dinero es dinero, aunque sea sucio y ensangrentado.

En este carnaval tiene uno que agradecer a sus padres y a la época el haber sido criado de otra manera.  De haber tenido padres y parientes, vecinos y amigos de iguales principios y moral.  De haberse criado con rígidos estándares de honestidad y moral, y de ser como un desterrado en este ambiente de depredación, donde de idiota y bobo no te bajan.

De saber ser fiel a su palabra empeñada, sea a un amigo, a su esposa o a alguien con quien se hace negocios.  De separar claramente la amistad de los intereses y los negocios, y hasta mostrarle al amigo las cosas malas, so pena que se enojen y digan no comprender.

Nuestro pueblo está cada día más en bancarrota moral.  Nos obligan a votar por candidatos malos, que no ofrecen ninguna posibilidad de que las cosas comiencen a mejorar.  Por partidos que debieran estar devaluados y desahuciados, por gente que eliminaron todo límite y frontera, y son descarados, orgullosos, se burlan de nosotros, pues nadie les pedirá cuentas, ni los que vienen, ni los que se fueron, por aquello de los pecados y los perdones.

Es penoso que  se haya acusado a la Primera Dama y a varios otros de poseer cuentas millonarias, que burdamente tratan de desmentir.  La tragedia es que aun sea calumnioso, una vil mentira, como podrán venir otras, casi todo el mundo la creyó, pues los actores los sienten capaces de eso y mucho más.  De tener millones en sombreros, cerrar calles en España para comprar zapatos, de regalar apartamentos en Paris, de tener aviones y manejarse como en la corte del Rey Salomón. Cuando  un pueblo llega a no creer en sus gobernantes, cuando Subero, se califica de cobarde al querer desmentirlo, diciendo que juró guardar secreto, en algo de orden público que no podía, y al cabo, le pagaron su doblez como se lo merecía, sin darle lo que pretendía, por lo que tuvo que hacer cosas que lucen terribles.  Yo diría que bien hecho.  Demasiado duró y al irse hay que preguntarse qué impronta dejó.

No creo que veré a este pueblo reaccionar.  Soy muy viejo y nuestros compatriotas están pasando necesidades entre sueños de riqueza y lucen ser felices eligiendo a sus mismos verdugos, por las mismas viejas promesas, que los dejarán cada día un poquito peor..