domingo, agosto 21, 2011

SOBRE HAITI OTRA VEZ

Sin Temor… Ni Favor…

SOBRE HAITI OTRA VEZ


Luis H. Arthur S.

Muchas cosas han pasado en el pasado, tales como la división en dos de la isla, la cesión de territorio como el valle de Hincha.
El asunto no es el pasado. Todos tenemos derecho a vivir y la realidad nos golpea la cara.
El verdadero problema es el futuro. Nada se ha hecho, se está haciendo o se planifica hacer para afrontar lo que el paso del tiempo nos va a traer, y que es posible adivinar sin ser futurólogo, por el análisis del presente. Nuestra isla es diminuta. Su existencia o no en el concierto mundial no es importante, no pone pautas a nadie.
Nuestra influencia global es nula, pues nuestra pobre educación no nos ha permitido brillar en ningún campo, como digamos Suiza. Ni siquiera hemos sido capaces de auto mantenernos sin tener que estar pidiendo ayudas (limosnas) constantemente a los grandes países y esperando el “situado” de los dominicanos ausentes. Tampoco hemos sabido ni sabemos defender nuestros intereses. Depredamos, contaminamos, y luego buscamos extraños para corregir nuestras faltas. Hasta regalamos nuestras riquezas naturales, nuestro oro, para luego lidiar con un gran agujero vacío.
Nuestra gente carece del concepto de su real posición, de nuestra real inserción en el concierto global. Lo que rige es el hacer dinero individualmente. Como sea. No creando, sino asaltando las riquezas internas y las de otros. Lo más fácil es el desfalco. No medimos nuestro éxito y bienestar individual y familiar por índices de moral, felicidad y trabajo, sino por la riqueza y por nuestra “habilidad”, pues en el mundo de los ciegos, el tuerto es rey.
Haití es un hecho, una realidad que luce golpearnos. Un pequeñito e ignorado pueblo.
Un granito de arena comparado con los continentes. Como un hormiguero más en el patio trasero, que al igual que nosotros nada significa y que no importa si desaparecemos. Nadie lo notará y a pocos le hará falta. Podemos ser tragados por la fosa de Milwaukee y todo seguirá igual y hasta quizás algunos pensarían que mejor. Un par de mendigos menos con la mano extendida, para que unos, hábiles desfalcadores nacionales y extranjeros, se alcen con el santo y la limosna.
Tenemos que recapacitar. Deberíamos cambiar nuestra percepción, redimensionarnos a las posibilidades y como pueblo ser inteligente. Haití es un reto y lo es sólo nuestro. Para los demás es sólo retórica. Por dejadez vamos a una unión inexorable, imposible de evitar, sin planificación.
EE.UU. formado de aluvión ha querido sentirse ya satisfecho y cerrar fronteras, lo que simplemente les ha sido imposible. Ya abandonaron el muro electrónico con México, pues simplemente las migraciones económicas o de cualquier orden no se pueden contener. Nunca se ha podido de forma permanente en la historia del mundo.
La idea de que nuestro gobierno, tan mal escogido y elegido, nuestros empresarios, no vean ya a Haití como una gran oportunidad y lo desarrollen, allá, como EE.UU. desarrolla e invierte en China o en cualquiera de nuestros países.
Hay que hacer de esa tercera parte de la isla un sitio capaz de volver a ser viable, mantener a su población, dar bienestar y trabajo, de lo contrario, ellos, un poquito menos educados y más violentos que nosotros, nos coparán, como lo vienen haciendo.
Ya se ven en ellos aprestos locales para organizarse políticamente, crear partidos. De legales o de indocumentados, como son la inmensa mayoría de los que aquí conviven, que en el futuro muy cercano incidirán en nuestra vidas y decisiones, como los latinos incidimos el EE.UU., o los asiáticos en toda Europa, y hasta se podría prever que ganarán elecciones, cada vez a puestos más importantes, como los dominicanos y mexicanos en EE.UU.
Estoy convencido que de nada sirven estas y tantas otras advertencias. Estamos demasiados abúlicos. Ocupados recordando el pasado, rumiando viejas afrentas, en marcar diferencias de idioma, raza, forma de ver la vida y muchos conceptos reales o falsos, para ocuparnos de ayudar a bien conformar nuestro futuro, que necesariamente es cambiante e indetenible.
Sto. Domingo, R.D.* luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com*21/VIII/2011