sábado, junio 07, 2014

CURSOS DE CREOLE

Sin Temor… Ni Favor…

Cursos de Creole
 Luis H. Arthur S.
Que Haití promueva la  emigración de su población, aun ilegalmente, no tiene nada extraño ni debe asombrarnos.  Ellos, desde su punto de vista y conveniencia, tienen que tratar de aminorar esa carga de miseria que les abruma.
Nosotros lo hemos hecho cuando no detenemos a los ilegales que se van en yola, aun sabiendo todo el mundo, menos las autoridades, a qué hora y que días salía el “expreso de Miches”.
Lo malo está en nosotros, que no controlamos nuestra frontera, que pagamos y exigimos tan poco a nuestras policías y militares cada vez con menos conciencia de su deber, aun sabiendo del pingüe negocio  que se encierra en el pago de peajes, tanto para que extranjeros entren como para que dominicanos ilegales salgan, dinero que permea hacia arriba, contrario a la gravedad, y que no tiene ninguna consecuencia, pues no hay prácticamente ninguna moral en ninguno de los militares, ni de políticos a todos los niveles y hasta el cogollito.
Que los pueblos fronterizos se están llenando de haitianos, eso es muy viejo y  ahora es un negocio floreciente con eso de la regulación, también Santiago, Santo Domingo, y los sitios más alejados como Bávaro y Punta Cana, están cundidos desde viejo, donde las esquinas están tomadas y hay violencia, igual el moto-concho, la venta de verdura en camionetas con altavoces denunciado por el acento extranjero del que vende, totalmente tolerado como la pena de muerte sin juicio de la policía, pues la moral, la autoestima, la seriedad, el compromiso, el amor a la patria, hace tiempo que llegaron a una posición que igual que muchas especies animales y vegetales están en proceso de extinción.
Ya en el Este, en el otro extremo, son los haitianos que imponen leyes al motoconcho  Igual que en Santo Domingo donde copan las esquinas vendiendo esquimalitos y tarjetas de teléfonos y mil cosas más, y golpean a los nacionales que quieren vender en ellas, pero las autoridades y el pueblo están tranquilos y ellos protegidos.  Hace rato que nos vamos retirando y abandonando nuestros derechos.
Así que nada debe sorprendernos.  Quizás haya alguna esperanza cuando saquemos a estos políticos y jueces corruptos de su paraíso de impunidad, pero con esos datos de la última encuesta donde Leonel e Hipólito sumarian un 90% de las preferencias para las elecciones del 2016, creo que la esperanza se está tornando marrón, como los arboles o la hierba sin agua y sin alimento, pues cada vez somos más masoquistas, viscerales y no pensantes.
Cuando alguien que juró cumplir las leyes dice que no hay que tirar ladrillos para atrás, contrario a la estrategia de los Partos hace 2000 años, deja en cueros al pueblo y le da un espaldarazo a la corrupción y a la justicia corrupta, y corona y engrandece la impunidad, quizás por aquello que dice el Evangelio, de que “quien esté libre de culpas que tire la primera piedra”
Tenemos que dejarnos de gritos histéricos y si no podemos defender nuestra patria de invasores que pagan peaje y de políticos y militares que lo cobran, que nos esquilman, debemos tranquilizarnos y aceptar que debemos rápidamente tomar cursos de creole en esas escuelas que masivamente se inauguran cada semana, sin maestros capacitados, importándolos desde Haití si fuera necesario ahora con papeles, pues no solo parece que conviene, sino que eso es lo que queremos masiva y conscientemente tras tanta propaganda distorsionante y mentirosa, aunque algunos pocos nos opongamos, y llenos de tristeza tengamos a la postre que resignarnos.  ¡Salut!, au revoir!