Sin Temor… Ni Favor…
Pronósticos funestoS
Luis H. Arthur S.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) nos asusta y alarma diciendo que dentro de 20 años tendremos el doble de diagnósticos de cáncer que actualmente, unos 26 millones, donde solo existe la posibilidad de prevenir la muerte de un tercio por diagnostico temprano, que se hoy eleva a 7.6 millones de muertos. En esta declaración en Ginebra de Andreas Ulrich del Departamento de Enfermedades Crónicas, que publica El Listín, hay al menos dos aspectos a considerar.
El primero es que se está perdiendo la batalla contra el Cáncer, cosa que todos percibimos por obvio y segundo que no se vislumbra ninguna cura en esos próximos 20 años.
Ese y otro artículo en el mismo periódico nos hace notar los problemas de los países pobres y de la mitad de los habitantes de este mundo, la dificultad para prevenir y tratar este mal, e incluso la falta de programas y dinero para enfrentarlos, lo cual simplemente es una sentencia de muerte anunciada, siendo éstos quienes pondrán los muertos.
La OIEA (Organismo Internacional de Energía Atómica) nos recuerda que estas enfermedades catastróficas golpean más fuerte a los más débiles, y variando la estadística anterior nos habla que de los 11 millones de muertes para el 2030, siete de cada diez se producirán en países de medios y bajos ingresos. Dicen que tratan de ayudar con equipos de radiaciones atómicas a que muchos países pobres mejoren su cobertura.
Debo recordar que según muchos médicos preocupados, el combate actual del cáncer es obsoleto, por métodos arcaicos y tremendista basados en quema (radioterapia), envenenamiento general (quimioterapia) y masacre o guillotinado (cirugía), el cual luce seguirá sin que se prevea una revolución, y solo con equipos, procedimientos y medicinas extraordinariamente caras, fuera del alcance de la mayoría.
Como es lógico, esto beneficia grandemente a los fabricantes de medicamentos, equipos y a médicos, lógicamente no a todos.
Recuerdo haber leído recientemente lo siguiente:
• La medicina científica solo se apoya en un paradigma de procesos químicos
• Los resultados de los ensayos clínicos, pasan por alto aspectos emocionales, psicológicos y sociales del padecimiento en cuestión
• No se paga por pensar, se paga por recetar y crear enfermos crónicos.
Es de viejo el acusar a los grandes laboratorios de ser empresas que sólo buscan ganar dinero, y esto se logra creando medicinas que haya que consumir de por vida, pues no curan, sino que controlan las enfermedades y causan muchos efectos secundarios, a veces terribles, y que tienen toda una red de propaganda, visitadores médicos, estadísticas de ventas por países, por distribuidoras y farmacias, de recetas de médicos, con incentivos, puntuaciones y premios, para lograr sus objetivos de mercadeo, donde los médicos en general, a veces pienso que muchos sin darse cuenta, son sus grandes víctimas y aliados de este cartel que dicen juega con la salud, vida y muerte de todos, y que sabe ejercer presiones y control con aliados gubernamentales para que pocos se salgan del redil y el que lo haga, sea de alguna manera castigado, difamado, anulado, amenazado, dejándole sin trabajo y hasta le cancelándole su licencia y hasta prohibiéndole ejercer su profesión. Lógico esta metodología que lleva a ser a la industria farmacéutico la tercera a nivel mundial, encarece tanto sus productos, que muchas personas y países no pueden comprarlos en las cantidades suficientes, y tiene que esperar que les regalen medicamentos, muchas veces obsoletos y vencidos o al vencerse como limosna.
Universidades y programas de investigación son patrocinados y controlados por esta industria farmacéutica, dejando pocos grados de libertad a aquellos que difieran.
En 7 días.com.do se puede leer hoy que “Oncólogos desmontan muchos mitos sobre el cáncer”. Convendría leerlo para ver que nos tratan como seres simples, donde la herencia, las emociones, el medio ambiente, la disposición de las personas, nada o poco significan. Claro, ante puntuales grandes fracaso de la ciencia médica, donde nos sentencia para el 2030 a seguir como vamos, sin trillar nuevas medicinas, tecnologías o enfoques, sino a ponernos solo en la fila de los muertos luego de aportar mucho dinero a esas grandes industrias para nada, es necesario tratar de reducirnos en nuestro ser energético perfecto y auto curable.
Otra enfermedad catastrófica que avanza igualmente incontrolable en este mundo estresado son las afecciones cardíacas. Almomento.net nos trae la reseña de la trigésima sexta caminata del corazón que tuvo lugar en el malecón de Santo Domingo.
Como si esto no fuera suficiente, en este país se siguen muriendo gente por la picada de un mosquito, que le da dengue, paludismo (malaria), etc.. Es vergonzoso ver las estadísticas, frías cuando no les toca a uno de los suyos, malo siempre pero cuando es un niño, las ganas de llorar ante la desidia e impotencia no tienen límites. Es incomprensible que los médicos se cierren a otras posibilidades alternativas, que parecen ofertar soluciones simples y baratas, aun viendo el fracaso en que se mueven. Este actuar no es exclusivo de estos profesionales, todos por lo general preferimos la vida tranquila a ser pioneros de nada. A luchar por nuestros principios y el de nuestros semejantes, solo que la ciencia médica maneja nuestras vidas, que no repollan.
Monterrey, Méx * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 3/II/2013
domingo, febrero 03, 2013
domingo, enero 27, 2013
NOS QUEDABA GRANDE
Sin Temor… Ni
Favor…
Nos quedaba grande
Luis H. Arthur S.
Hoy se cumplen
200 años del nacimiento de Juan Pablo Duarte, y el gobierno y los políticos lo
han celebrado propiamente desde ayer, dado que el Sr. Presidente iba de viaje,
a algo más importante, al cabo Duarte ya debe de estar acostumbrado a desaires.
Como ciudadano agradecido de la patria que él creó, conocemos algo
al Patricio, nombrado Padre de la Patria, que por reciente investigación dada a
conocer hace tres días por el Ing. Antonio Guerra Sánchez, nos enteramos con vergüenza
que no nació donde dicen y donde se le ha rendido tributo a ese episodio al
menos por más de un siglo, y también que
su ilustre madre era analfabeta. Ahí estuvieron
siempre los documentos al alcance de todos, pero nadie profundizó lo
suficiente. Ningún investigador ni
historiador, ni el Instituto Duartiano, a quien hace poquitos años (28 Abril
2007) otro genealogista investigador, Julio González (http://www.idg.org.do/capsulas/abril2007/abril200728.htm
). le estrujó en la cara que la familia Duarte de Este del país, a quien ellos reconocían
y distinguían, eran descendientes de personas llegadas antes que el padre de
Juan Pablo Duarte, quizás y solo quizás, descendientes en España de un tronco
común no documentado a la fecha, que definiera y estableciera un posible
parentesco. Equivocación que luce
surgida por la pura coincidencia del apellido Duarte y de nombres iguales al de
ascendientes documentados del Patricio, pero fuera de época, pertenecientes a
generaciones anteriores y sin vínculos aun demostrados. Ante aquella evidencia el Instituto Duartiano
no se ha pronunciado oficialmente que yo sepa, ni creo que lo hará en esta
nueva ocasión, que echa por tierra tanta palabrería sin basamento. La que sí tiene méritos demostrados colaterales
es la familia Duarte Ayala de Venezuela, descendiente de su hermano Vicente
Celestino.
Duarte el olvidado, el desterrado por vida, quien quiso olvidarse
de este país y sus habitantes a los que les dio patria, y descansar “bajo el
sudario inmenso del olvido” (Forever – Fabio Fiallo), cuyos huesos fueron
traídos nada menos que por un tirano que sometía la patria, ayer fue
homenajeado por un gobierno que se llena la boca con las frases y enseñanzas de
este hombre singular y vertical, pero que no sigue ninguna, sino todo lo
contrario, y es un gobierno legal pero ilegítimo.
Duarte el ideólogo, el que soñó y aglutinó a tantos que merecen
todo honor, gloria y respeto, comparte por azares de la historia, del máximo paternalismo
de la Patria, con Francisco del Rosario Sánchez y Matías Ramón Mella, patriotas
junto a otros de la sociedad secreta La Trinitaria y de la noche del 27 de
Febrero, cuando se declaró la “Separación” de Pueblo Dominicano del Haitiano,
sin un solo muerto o herido, solo un disparo al aire en el silencio de la
noche. Sanchez eventualmente dio su vida
por la patria y Mella, quien jugó importantísimos roles sobre todo esa noche
con su trabuco, devino en Secretario Particular de Santana, el independentista
y verdugo de Duarte, y en su Embajador Plenipotenciario para entregar (anexar)
nuevamente la patria a España, acto que a la postre demandó tanta sangre, tantas
muertes y sufrimientos cuando los humildes decidieron que querían ser libres,
con la llamada Guerra de Restauración.
Duarte, el que ha sido deshumanizado como Apóstol etéreo para
justificar quizás el no imitarlo.
Duarte, el que nos catalogó como “ingratos”, quien quiso vivir y
morir y descansar por siempre en su patria de adopción.
Duarte, al que no le ha concedido el derecho de descansar en paz,
lejos de la ingratitud, tanta farsa y según sus deseos.
Duarte, nombre hueco de contenido para los que no escuchan ni
siguen sus mensajes. “Sed Justo lo primero” uno de ellos.
Duarte quien opaca a sus compañeros, en sociedad conveniente a
personas ya idas, llena de incongruencias, conveniencias y mentiras.
Duarte de quien solo quedan unos huesitos gastados, inertes, despojo
de lo que fue un humano energético muy especial, con luz propia, sin la energía
vital que el universo imprime jerárquicamente a sus partes constituyentes y que
el sol y otras energías cósmicas energizan, quien hoy brilla en una dimensión
ficticia llena de hipocresía, nunca por él deseada, olvidado de este puñado de
ciudadanos que en su mayoría aun lo desconocen cómo ser que existió y a quien
se le debe tanto, tomado por políticos para tratar de darle contenido a una Patria
que aun no encuentra su rumbo ni su camino, ante la abulia colectiva de todos,
y la conveniencia de los políticos que lo han tomado solo como estandarte para justificar
tantas injusticias.
Loor a ese ser
incomprendido, maltratado, humilde, llevado y traído, que a tantos seres de
excepción le sirve de basamento y norte.
Monterrey, Méx * luis@arthur.net
* www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 26/I/2013
domingo, enero 20, 2013
REALIDADES MÉDICAS
Sin Temor… Ni
Favor…
Realidades Médicas
Luis H. Arthur S.
A pesar de que
la medicina como ahora se practica ha ido perdiendo el control de la globalidad
de las personas por tantas especialidades, que tienden a trabajar como islas, a
dilatar el tratamiento y a veces a complicarlo además de encarecerlo, el
resultado, ha sido indiscutiblemente bueno en mejorar la salubridad pública y
alargar la vida de las personas.
A la par de muchos grandes éxitos, también se han desarrollados
conjuntamente grandes fracasos. El cáncer
es quizás uno de los más notorios. Es indudable
que mientras más hablan de él, más se dice que la ciencia investiga y pasan los
años, más gente muere de esta enfermedad, y ante ese hecho cierto ya se ha
enraizado en la mente colectiva como una sentencia que en el futuro se nos
desarrollará, que además es incurable y se nos regará rápidamente por todo el
cuerpo.
Posiblemente esta es la reacción creciente que se nos afianza con lo
de los amigos y familiares y lo que leemos en las estadísticas, en los periódicos
y noticieros.
¿Supiste que a fulano le descubrieron un cáncer y le dan dos meses
de vida? ¿Te enteraste que fulano se murió
de un cáncer que se lo llevó en un mes?
En nuestras creencias fijamos que quien sufre un cáncer, en su
gran mayoría está condenado a sufrir mucho, a gastar una inmensa cantidad de
dinero y a consumirse eventualmente entre penas y dolores y morir
irremisiblemente mejor rápido que en triste y larga agonía. Por algo le llaman enfermedad catastrófica. El Presidente Chávez es un triste ejemplo que
estamos viviendo actualmente donde el dinero no es la clave ni la sanación ni el
acortamiento del sufrimiento.
La cura actual del cáncer, como todos la entendemos y como dice el
Dr. Español Alberto Martí Bosch, entre otros muchos médicos que protestan por
la forma que los laboratorios y los médicos en su gran mayoría enfrentan este gravísimo
problema, que a algunos les resulta indirectamente de gran negocio, se viene
combatiendo por métodos terribles y arcaicos: quema (radioterapia),
envenenamiento (quimioterapia) y cortándole al cabeza (cirugía).
Ningún otro tratamiento moderno o novedoso, ni siquiera eficaz se
ha desarrollado. Mientras, todos vivimos
asustados y esperando, y hasta cuando nos preguntan cómo estamos, sacamos la
inquietud que tenemos dentro al decir: “Por fuera bien, quien sabe por dentro” o “quién
sabe si la procesión viene por dentro”.
Total que luce ser un determinismo ineludible ante la incapacidad, que
nos iremos de este mundo con todas sus secuelas, secos como jaguas o caimitos,
endrogados con calmantes, e inyecciones de estupefacientes para que el dolor se
aminore, que también ralentizan nuestro ser, nuestra vida. Como conejillos de
indias y hasta llegamos a desear la muerte para descansar y liberarnos de
tantos padecimientos sin esperanzas, y liberar a nuestros familiares del
endeudamiento e hipoteca si es que no cuentan con un buen seguro o dinero.
Dicen entonces que tenemos una “depresión” y nos dan también
medicamentos aunque ya hay tiempo de ponernos en manos de un siquiatra, para
que nos convenza que debemos morirnos entre tantos sufrimientos, felices,
animosos y contentos.
Lo trágico de esta enfermedad y algunas otras, es la actitud de la
mayoría de los médicos, pues la de los laboratorios se entiende en dinero,
mucho dinero, que podría escapárseles si aceptaran alguna nueva idea
prometedora, alguna nueva teoría para investigar y determinar si tiene algún merito. No, estos médicos están aferrados, ciclados
en lo que muchos años atrás aprendieron en la universidad como si fueran verdades
absolutas, y no se muestran preocupados y dolidos porque a ellos se les están
muriendo sus pacientes lo que es un fracaso en su profesión, y esta realidad va
cada día en triste aumento. Claro, todos
tenemos que morirnos pero lo más saludables posibles, esa es su misión y para
eso estudiaron. Cierran sus mentes y
universalidad, a toda esperanza, rechazan lo que no conocen sin investigar y se
aferran a procedimientos que claramente están fracasando, como si esto fuera un
determinismo divino.
Cuando les digo a mis amigos queridos, médicos prestigiosos y
viejos sobre este tema, me dicen dos cosas principalmente:
-Que internet
no es creíble, no es científico y que cada uno ahí pone lo que se le ocurra. Les digo que es cierto, pero que es igual que
toda biblioteca o librería o la vida misma.
Hay que saber escoger y saber descartar, que para eso nos capacitamos con
tantos años de estudios, más que el 95% de la población mundial. No para ser simples seguidores de otros a
quienes le creemos todo lo que dicen aun se vean que son fracasos, muchas veces
vil comercio, donde el ser no importa.
-Que muchas de
estas medicinas llamadas milagrosas por la medicina alternativa son patrañas,
mentiras, engaños, pero que otras no, y lo que pasa es que como le quitan el
gran negocio a algunos, los amenazan hasta con quitarle la licencia de ejercer
(exequátur). Que el avance y el progreso
vienen de que algunos entienden que las cosas, todas, se pueden mejorar, Investigan y a veces tienen que recorrer caminos
espinosos. Les añado que en estos
tiempos del dios Dinero, hasta las más señeras instituciones están coludidas
aunque sea parcialmente, sino como se entiende que se tengan que retirar tantas
medicinas por efectos secundarios catastróficos…
Monterrey, Méx * luis@arthur.net
* www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 20/I/2013
domingo, enero 13, 2013
CUANDO MÁS SUMA MENOS
Sin Temor… Ni
Favor…
Cuando más suma menos
Luis H. Arthur S.
El Sr. Lorenzo
Zambrano, de los mayores accionistas de Cementos Mexicanos (Cemex) y su Director
General, quien fue por muchos años Presidente del Consejo del Instituto
Tecnológico y Estudios Superiores de Monterrey, junto a otras personas le
regalaron a dicha institución otro hospital modernísimo, nombrado Hospital Zambrano. Dicen que su aporte fue de 18 millones de
dólares. El Hospital San José ya tiene
muchos años, siendo también propiedad de dicha institución universitaria y es
uno de los mejores de la ciudad y de los varios que han prosperado aquí en
inversión de salud para turismo médico, donde México cuenta con 10 hospitales
certificados para estos fines y Brasil 36, Costa Rica 3 y Chile 2 según datos
publicados hoy en El Norte de Monterrey.
Se dice que la violencia que está viviendo México y el Estado de
Nuevo León, del cual Monterrey es su
capital, ha frustrado en parte este propósito, que tiende a abaratar el costo
de la buena medicina que en los EE.UU. es estratosférico.
Lo interesante de este Hospital Zambrano, es que nació con un nuevo
enfoque de hacer medicina a la vieja usanza.
Me explico.
Hace relativamente pocos años, había médicos que eran
todólogos. Esto es, médicos generales, que
eran también cirujanos, obstetras, pediatras, cardiólogos, etc. Conocían a cada uno de sus pacientes, sus
problemas, las medicinas que le recetaban y las que mandaban a preparar en las
boticas, y cuando algo era superior a sus conocimientos, lo mandaban donde otro
colega o un especialista. Con el devenir
del tiempo la medicina ha perdido su generalidad y visión global del paciente al
advenimiento de especialistas cada vez en mayor número y en tantas ramas que se
hace el chiste de que ya hay un especialista para el pulmón derecho y otro para
el izquierdo. La tendencia es a aumentar
casi en proporción logarítmica.
La consecuencia de esto es que los pacientes según sus dolencias
generalmente van directamente al especialistas y de ahí pueden ser referidos a
otros especialistas, en un periplo largo y caro, sin que ninguno tenga el
control absoluto y claro de ese paciente como ente físico, de sus diversas dolencias
y de los medicamentos con que cada uno lo atiborran, y por eso están pasando
muchos cortocircuitos de medicamentos, aparte de los dañinos efectos
secundarios, pues uno que le recetan por ejemplo para la alta presión, puede que
reaccione malamente con otro recetado para la migraña, o para el dolor reumático
o para la tiroides, que otro especialista le recetó. Con excepciones desde luego cada uno actúa
como una isla.
Si uno se tomara el trabajo de leer la posología que acompaña los
medicamentes, y ve no solo lo que cura sino también el extra dañino que puede
causar, no tomaría ningún medicamento. Con
esto los laboratorios tratan de cubrirse de demandas, pues “yo te lo advertí,
si lo tomaste es tu responsabilidad”. En
México no se incluye este papelito.
Este esquema de parcelación del paciente se hace intolerable bajo
una buena política de salud pública, pero pocos gobiernos, si alguno, le meten
mano para corregirlo y ordenarlo por la razón que sea. Aun nuestro gobierno no instala el Servicio
Primario de Salud pues cada vez que lo intenta se forma una garata con puño.
El resultado es que cada día los médicos saben más de menos, se
niegan a actuar fuera de su especialidad aunque primero son médicos generales.
Y van perdiendo ese don que les hizo tan respetables y queridos.
Este nuevo hospital cuando recibe a un paciente, lo toma un grupo
de médicos multidisciplinarios que lo analiza y diagnostica por todas partes,
bajo el control seguro de posiblemente un internista-cardiólogo, buscando la
salud global y el control correcto de todo paciente en cuanto a sus dolencias y
los medicamentos. Como antes el médico
de la familia, de una sola vez y a un solo costo.
Desde que yo vine a estudiar a México hace ya 50 años, el Seguro
Social y ahora también el Sistema Popular de Salud, que cubre el 100% de la
población, tienen lo que se llama el Médico familiar, al cual se tiene que ver
primero y él referirá al especialistas si así lo considera necesario,
manteniendo el control de la salud y en general de todos los miembros de la
familia.
Siento que como en una orquesta sinfónica, si los maestros
especialistas en cada uno de los instrumentos no cuentan con un director y su
batuta, la pieza ejecutada, que equivaldría al paciente, va a ser un
desastre. Creo que pronto tendremos que
de alguna manera poner orden y control para que la sinfonía de la salud sea buena,
efectiva, eficiente y armónica.
Algunos creen que esta medicina actual, que se dice que en muchos
casos solo va a los síntomas y eternizar la ingesta de medicinas, va a
desaparecer pronto aunque paulatinamente, y sería bueno preguntar a los
actores, médicos y pacientes, cómo la vislumbran ellos para dentro de 10, 20,
30 o 40 años.
Monterrey, Méx * luis@arthur.net
* www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 13/I/2013
sábado, enero 05, 2013
SER ENERGÉTICO
Sin Temor… Ni
Favor…
Ser energético
Luis H. Arthur S.
Cuando era
profesor de la Universidad Pedro Enríquez Ureña (UNPHU) (1968-1974) hace ya
muchos años, aunque este tetramestre pasado volví a ofrecer una clase, recuerdo
comenzarlas escribiendo en la pizarra mi
nombre y profesión y haciendo una pregunta: ¿Cuántas cosas perciben ustedes que
existen en esta aula? La respuesta invariable
era ruido, calor, luz, aire, pupitres, muebles, olores, vibraciones, personas. Esto es, percibíamos todo lo que nuestros 5
sentidos (que ahora dicen que son 9) nos permitían comprobar.
Entonces les decía que no solo existen las cosas que nuestros
sentidos captan, sino muchas otras para lo que no tenemos trasductores, que estábamos
rodeados de muchas otras cosas que no veíamos pero que eran tan reales como las
mencionadas. Como ejemplo les ponía un
radio que allí detectaría las ondas de radio frecuencia que inundaban el aula como
todo sitio, con las señales de todas las emisoras del mundo. Igual muchas señales de TV, emisiones del sol
en forma de ondas, neutrinos, etc., emisiones radioactivas, empezando por la
caratula de nuestro reloj lumínico, de campos eléctricos y magnéticos. Aun no teníamos internet ni Wi-Fi, ni
satélites artificiales, ni conocíamos las del campo de Higgs, y estamos consientes
de haber omitidos muchas otras que aun hoy desconocemos. La idea era ampliarles su capacidad de
percibir y entender mejor el mundo que nos alberga y sus características y
hacerles curiosos y humildes.
La mayor forma de producir electricidad es creando un campo eléctrico por el movimiento de un conductor dentro
de un campo magnético. Sin estos dos campos no tendríamos esa forma
de energía tan útil. Ambos están indisolublemente
ligados en todo proceso electromagnético y aunque no lo vemos, alrededor de todo
conductor que lleve electricidad hay un campo magnético asociado como “forro”
externo perpendicular a todo su largo, que teóricamente se va debilitando hasta
llegar al infinito. Es como un paraguas
abierto. Con corriente continua es fijo
y con alterna es variable. Se abre en un
sentido, luego se cierra y se abre en el otro, 120 veces por segundo en corriente
de 60 ciclos o Hertzios.
Todos al ver un alambre de esos que pasan en la calle o tienen en
sus hogares, ven nada más que este y no el campo que lo rodea que es parte de su
“ser”.
Nosotros, como todo animal, somos seres energéticos que nos
manejamos con electricidad interior variable según nuestras actividades y por
tanto estamos rodeados también de un campos electro magnético variable, que al
no verlos nos hace erradamente creer que somos solo este pedacito de músculos,
pellejo y huesos. De viejo sabemos que
podemos detectar los campos electromagnéticos del corazón o el cerebro por medio
de trasductores (electro encefalógrafos y electro cardiógrafos) que nos
informan y nos grafican sus actividades, que comparadas con las que hemos
determinado como normales, dan información de la salud de estos órganos. Lo interesante es que detectamos ahora estas
ondas con sensores sobre la piel a pocos centímetros del órgano por conductividad
interior, pero también podemos captarlas hoy hasta cerca de 4 metros de
distancia sin ninguna conexión, pues llenamos nuestro espacio circundante como
el Wi-Fi de internet, invisible pero con toda la información suficiente y necesaria,
que aun no comprendemos en su totalidad.
De todo esto se ha venido hablando desde la antigüedad, de la
llamada aura que nos rodea y que ya la NASA fotografió y luce como aurora
boreal, de telepatía, de las experiencias extra sensoriales, a las que la mayoría
no le hemos dado nunca mucha importancia, básicamente por desconocimiento y desinterés,
pero que son tan reales como la luz y la gravedad ya que nuestro cuerpo es pura
energía.
Desde hace tiempo se trata de unir la “ciencia” y estas creencias
ancestrales, como si en realidad fueran creencias, sin entender aun que como ya
dije, la electricidad y el magnetismo
van ligados indisolublemente, Muchos
creen que por el estudio y análisis de estas manifestación y de estos campos periféricos
personales cargados de información, se puede diagnosticar la salud de los seres
vivos, igual que con un medidor externo tipo tenazas, se puede medir la
corriente eléctrica que pasa por un conductor y estudiar su comportamiento en un
osciloscopio y otros analizadores, basados en el principio de la inducción,
esto es sin ningún contacto físico.
La acupuntura china milenaria nos habla de equilibrar las energías
del cuerpo por medio de agujas que impactan puntos descubiertos e identificados,
en sincronismo por pares, que suman miles, por medio de meridianos internos de
comunicación. Hoy ningún médico que se
respete se atreve a decir como antes que son un disparate. Actualmente el biomagnetísmo (pares biomagnéticos)
hace algo similar, con la ventaja de no ser invasivo, y se abre camino contra
la inercia de la “ciencia” y de tantos que creen que en la universidad le
enseñaron la verdad absoluta y que el mundo no avanza ante la curiosidad de
investigadores, cuyos descubrimientos lógicamente deben ser comprobados. Se asegura y ya hay más de 20 años de
experiencias, y que por medio de pares
de imanes se equilibra el cuerpo energético por medio del potencial hidrógeno
(PH), permitiendo que éste, que es
perfecto, se cure a sí mismo de casi todas las enfermedades conocidas por patógenos,
incluido el cáncer y el VIH, que ante un cambio interno puntual del PH se
mueren y el sistema inmunológico da cuenta de ellos. Es una nueva esperanza, fácil, accesible y
barata, que no usa medicinas, que no habíamos descubierto y usado, y que con dificultad
y entusiasmo se abre paso, tratando de establecerse como una panacea para este
mundo atiborrado de medicinas caras y no accesibles para todos, que generalmente
no van a la raíz del problema, sino a mitigar los síntomas y con muchos efectos
secundarios, por lo que su uso se perpetúa y precisamente ese comportamiento de
uso continuo deja pingues beneficios a una gran cartel, demasiado poderoso y “legal”,
el de los fármacos, que a la vez que “curan”, matan. Por efectos secundarios y choques entre
medicamentos mueren en EE.UU. unas 700,000 personas al año. Seguiremos…
Monterrey, Méx * luis@arthur.net
* www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 5/I/2013
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