miércoles, enero 17, 2007

HASTA UN DIA

HASTA UN DÍA

Por: Luis H. Arthur S. www.luis.arthur.net www.luisharthur.blogspot.com 16 Enero 2007

Las leyes se hicieron para cumplirlas, no para violarlas como creen algunos. Para que nadie se vea tentado a tales desafueros, tienen que ser justas, equitativas y universales.

No sólo obligan a la población, sino que al gobierno les obliga doblemente, pues nosotros las recibimos como imposición, ellos juran cumplirlas y hacerlas cumplir, por lo que no pueden ni siquiera tener la excusa de ignorarlas.

Sabemos además que el Estado es más grande y poderoso que cualquier ciudadano o ente nacional, por lo que un pleito frontal con éste es generalmente muy desigual e injusto.

Sin embargo, esa categoría no le da derecho ni justificación a violar una sola de las leyes nacionales ni a perjudicar con exclusividad a uno o varios ciudadanos o sectores.

El índice que se ha venido usando modernamente para catalogar a los pueblos en civilizados o bárbaros, es precisamente el cumplimiento de las leyes. Que el ordenamiento legal se cumpla y lo cumplan todos. En nuestro caso el Estado y el Gobierno, excluidos la pocos de sus funcionarios, se creen por encima de las leyes, y entienden que éstas se hicieron para que el pueblo apechugue y sea gobernable.

Los Generales se reparten el botín de robos capturados y eso es normal. Los ladrones son los infelices, no ellos. La DGII te cobra multas e intereses por faltar a pagos en la fecha debida, pero no devuelve los saldos positivos, ni paga intereses y multas, como tampoco ninguna dependencia oficial por mora a acreencias, todo lo contrario, en éstas te roban desde un 30% a un 50% pues ante todo perdido, algo cobrado. El cheque oficial sale completo, pero antes tienes que llevar el efectivo. El problema contable y de impuesto es tuyo. ¡Búscale como disfrazarlos. Sin huellas.

Cuando se pierde la equidad, se arma el sálvese quien pueda, y es el juego del gato y el ratón, y la sociedad se hace más bárbara, hipócrita y corrupta. En esta guerrita, la clase media y los pobres que no tienen como defenderse siempre ponen los pesos.

Gobierno voraces como el actual, obligan a una economía soterrada, pues el instinto de supervivencia es mayor y más antiguo que cualquier otro.

En este juego los gobiernos pasan, el pueblo queda pero los políticos y poderosos se enriquecen. ¡Hasta un día!

luis@arthur.net