jueves, mayo 07, 2009

PENA DE MUERTE

Sin Temor… Ni Favor…

Pena de muerte


Luis H. Arthur S.

Los legisladores mexicanos actualmente están enfrascados en si aprueban la pena de muerte o no. Opiniones van y vienen, unas en pro y otras en contra.
Se dice en los dos estados americanos donde ésta existe, la criminalidad en vez de disminuir ha aumentado, amén de que se puede sentenciar a inocentes.
El tema es difícil pero algo se tiene que hacer para controlar la delincuencia que va desbordando los países y sobrepasando los estados. Se habla de los Derechos Humanos del transgresor, pero nunca del de los transgredidos actuales y potenciales, de esos elementos perniciosos que delinquen y vuelven a delinquir, abusando una y otra vez de otros que parece que ante los ojos de algunos no tienen ningún derecho, salvo el de dejarse matar, enviciar, violar, mutilar, plagiar y tantas cosas más en una tómbola al azar.
Al venir a México me encuentro con una sociedad temerosa, que no entiende bien lo que está pasando, que no sabe dónde se fueron sus valores de antaño, donde se supone que los organismos de seguridad deben brindarles protección y muchas veces son los que bien entrenados con el dinero del contribuyente, se vuelven sus verdugos.
Cuando me encuentro ante estas disyuntivas, pienso en la ley natural, trato de volver al origen y al orden establecido en la naturaleza, quitando tantos afeites con que nos hemos disfrazado los humanos. En ésta, como bien dice el anuncio, no hay leyes escritas pero todas se cumplen. Nosotros inventamos a los abogados para que castiguen a la víctima y liberen y ensalcen al agresor. Todo depende de cuánto dinero se quiera y pueda invertirse.
Muchos elementos de protección se quejan de que ellos arriesgan sus vidas, generalmente por sueldos irrisorios, para que luego el tren judicial y político los libere olímpicamente.
Hace unos días en Santo Domingo volvió a escucharse el tableteo de ametralladoras desquiciadoras en la Av. Duarte cuando se hacía una redada en Capotillo. ¿Hasta dónde hay que llegar en esta impunidad? ¿Hasta cuándo el Presidente Fernandez va a seguir en las nubes mirando sólo el halo de su ego? Ante tanta injusticia e incapacidad de los organismos que la sociedad se dio para su protección, un crimen, con cabeza cercenada, mal resulta en igual acción colectiva en el supuesto culpable.
S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 6\V\2009