CUANDO…
Por: Luis H. Arthur S. www.luis.arthur.net www.luisharthur.blogspot.com 8 Octubre 2007
Tantas veces hemos oído y leído de personas que agarradas in-fraganti en acciones delictivas, se arrepienten de ese hecho, piden una nueva oportunidad, y quisieran poder devolver el tiempo. Desgraciadamente eso es imposible.
Cuántos purgan cárcel y a veces penas de vida o por vida, por acciones irreflexivas, en las que no midieron las consecuencias de su actuar y pensaron que nunca los agarrarían, y hoy se pudren en cuerpo y alma maldiciendo el pasado ante sociedades que usan la justicia para protegerse de elementos perniciosos. Sociedades donde aun hay moral y las leyes se cumplen.
Existen otras en que la justicia es selectiva. Sus jueces y fiscales, mientras más encumbrados son más irresponsables. Olvidan sus deberes y la sumen en un deterioro progresivo que las va degradando irremisiblemente y las convierten en una suerte de país primitivo, donde cada quien tiene que salvarse como pueda pues la justicia es la del más fuerte y poderoso, y se ensaña sólo en los pobres y humildes.
La historia está plagada de esas experiencias, de caciques y dictadores que sólo cuentan con sus instintos y sentidos primarios para discernir y en base a ellos actúan como cualquier animal, sometiendo y violentando con toda impunidad.
Tiempos añejos que se creían superados. Se fue avanzando a duras penas, pocos milímetros a la vez. Retrocediendo para de nuevo seguir con ese paso tambaleante del borracho, que avanza canturreando sus penurias, y en un momento se encuentra tirado en plena calle, cubierto de sus fétidos fluidos.
Ahora se es victima no de iletrados, sino de los que se venden como modernos e ilustrados estadistas democráticos, pero que les falta honor, vergüenza y moral, y no renuncian.
Cuando a un pueblo lo envilecen y pierde la moral; Cuando un gobierno se burla de todos y hace lo que le da la gana sin freno, ley o limite y cree poder devolver el tiempo como si nada hubiese pasado; Cuando su defensa es compararse con otros violadores protegidos; Cuando la camarilla que debían ser los representantes y el equilibrio, pero podridos se venden por lo que les den ávidos de riquezas, y olvidan responsabilidades y ofertan glorificar al delincuente, es poco probable que a ese pueblo no le aguarde un dictador o una revuelta de limpieza.
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