jueves, enero 17, 2008

GUATEMALA


SIN TEMOR… NI FAVOR…


Guatemala



Luis H. Arthur S.

Conocí a la bella Guatemala allá por los años del 1976, cuando el Gobierno de Laugerud, y meses después de un terrible terremoto.
Estuve como uno de los tres enviados del Gobierno a un Congreso de Geotermia, y por tanto visitamos las fumarolas en la parte montañosa de su geografía y también fuimos al norte de El Salvador a ver la planta instalada con dicha energía, cruzando el Río La Paz, limítrofe entre ambas naciones.
Quedé prendado de ese bello país, de su exhuberancia explosiva, de paisajes bellísimos, de volcanes imponentes, de la luna de “Xelajú” que no envidia a ninguna, del lago de Atitlán y de su música de marimba. Del coloridos de sus pueblos indígenas. De su amabilidad y simpatía.
Luego llegaron tiempos tristes de dictaduras férreas, de guerra, muerte entre hermanos y vecinos ya superadas, no sin antes postrarla y dejarla en la pobreza, llena de heridas a cicatrizar.
Anoche vi y oí los discursos del Presidente saliente y del entrante Sr. Álvaro Colom Caballero tras su juramentación.
Fue un discurso magistral, renovador de esperanzas.
Pensaba al oírlo ¿Por qué no nos depara Dios alguien así? Alguien que prometa trabajar por su pueblo, que hable de armonía, solidaridad, progreso, comprensión. Que defina la Justicia como el alma de los pueblos, como el espíritu de la democracia, y prometa no inmiscuirse, controlarla, ni manipularla. Que hable de la queja de los empresarios por reglas claras, y prometa hacerlas ya con la ayuda de ellos. Para que los empresarios inviertan su dinero y talento para ganar y el desea que ganen mucha plata, pero con responsabilidad social, pensando primordialmente en su pueblo y en elevar la oferta de trabajo. Que hable de la educación como la base de todo desarrollo. De apoyar a pobres, niños y viejos.
Que haga de la transparencia y la seguridad la piedra angular de una gestión exitosa.
Habló en presencia del Consejo de Ancianos Mayas, por primera vez invitados a una toma de protesta. Su etnia representa el 48% de la población.
De fondo se escuchó la música indígena de tambor y flauta, que remeda el latido del corazón y el espíritu triunfante.
Al oírlo me pregunté, ¿por que Dios nos castiga con candidatos que sólo discuten su largas colas de fechorías y no programas progresistas de gobierno?
luis@arthur.net * http://www.luis.arthur.net/ * http://www.luisharthur.blogspot.com/ * 16/I/2008